Para la masa
500 gr de harina
1 1/2 vaso de agua
1/4 vaso de aceite de oliva
25 gr levadura
1 cucharada de sal
Hacer la masa es muy sencillo, y merecerá la pena. En primer lugar hay que mezclar la levadura fresca con la harina, desmenuzándola con los dedos. La sal la pondremos en un lado, sin mezclarla para que no toque la levadura directamente y después haremos un volcán para echar el agua y el aceite en él. Después sólo tendremos que amasar hasta conseguir una masa homogénea.
Antes de formar la pizza dejaremos la masa reposar durante una hora en un bol tapado con papel film o con un trapo de cocina limpio.
A la hora de hacer la pizza hay varios tipos dependiendo del grosor de la misma; la pizza romana es la más fina y crujente, de unos 2mm; la pizza al estilo napolitano de unos 5mm aproximadamente y la focaccia de 1cm.
El relleno... eso ya es cosa de cada uno. Primero el tomate (natural triturado o salsa de tomate frito), después el queso y por último todo lo demás: jamón, más queso, chorizo, verduras, frutti di mare... lo que os guste, esa es la belleza de una pizza.
Antes de formar la pizza dejaremos la masa reposar durante una hora en un bol tapado con papel film o con un trapo de cocina limpio.
A la hora de hacer la pizza hay varios tipos dependiendo del grosor de la misma; la pizza romana es la más fina y crujente, de unos 2mm; la pizza al estilo napolitano de unos 5mm aproximadamente y la focaccia de 1cm.
El relleno... eso ya es cosa de cada uno. Primero el tomate (natural triturado o salsa de tomate frito), después el queso y por último todo lo demás: jamón, más queso, chorizo, verduras, frutti di mare... lo que os guste, esa es la belleza de una pizza.